
El mundo empresarial es una auténtica locura, una aventura difícil de llevar para aquellas personas fácilmente impresionables y nerviosos por naturaleza. Imaginad por un momento ser directivo de la división de videojuegos de Sony. Llegaste con el lanzamiento de una plataforma que, hoy por hoy, después de cuatro años en el mercado y tras una reducción de costes y remodelado de su diseño, sigue haciéndote perder dinero.
Cualquier persona no habituada a este tipo de estrategias habría tirado la toalla a la primera de cambio, pero ese no es tu verdadero trabajo, debes de seguir al timón del barco, rebajar el precio de tu consola para que las ventas por software subsanen esa pérdida y además seguir manteniendo campañas de publicidad muy agresivas esperando que como mínimo la mitad de usuarios a los que van dirigidos tus [...]
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