George W. Bush se ha trasladado a la zona del golfo de México afectada por el huracán Ike, que el pasado fin de semana arrasó ciudades como Galveston, en el estado de Texas. El presidente de Estados Unidos ha pedido hoy a todos los desplazados por el huracán prudencia a la hora de volver a casa. "Se que la gente está deseando volver a sus casas", ha dicho Bush al instar a la población a atender las recomendaciones de las autoridades locales. Además, Bush ha asegurado que el Gobierno federal se hará cargo del 100% de los gastos de limpieza.