
En el año 2004 llegó ‘Crash’, una película que sin ser nada del otro mundo, se alzó con el Oscar a la mejor película y abrió todo un mundo de posibilidades para el cine de historia coral, algo que lleva haciendo, por ejemplo, el director Robert Altman durante décadas sin que nadie parezca reparar mucho en ello.
‘Cuatro vidas’ (traducción libre del original ‘The Air I Breathe’) es otra historia que enlaza como quiere las vidas de cuatro personajes que se mueven entre la tristeza y la fatalidad, y que están interpretados por Forest Whitaker, Brendan Fraser, Sarah Michelle Gellar y Kevin Bacon. Son, respectivamente, la felicidad, el placer, el sufrimiento y el amor. Dirigida y escrita por Jieho Lee, la película da la sensación de ser un videoclip, un espectáculo vacío que no capta la atención del público porque en ningún momento se esfuerza en conseguirlo.
‘Cuatro vidas’ tiene algunas virtudes, y algún que otro giro está suficientemente aprovechado, pero en su mayoría es un telefilm muy adornado, con interpretaciones muy poco convincentes (sólo salvo a Kevin Bacon, y por poco), discreta música y argumento rebuscadísimo y por tanto inverosímil. Lo peor es que jamás conecta con el espectador, y es imposible identificarse con algo. Todos los que piensen que ‘Crash’ no era para tanto (me incluyo en este grupo), pueden ver cómo aquella película es una obra maestra comparado con este despropósito. Pasa como con ‘The Dead Girl’, una película muy similar. Se tambalea constantemente entre vidas carentes de interés, y se llega a los créditos finales con la sensación de no haber visto una película de calidad como a priori podía parecer. Es una película hecha con prisas, con un guión muy pobre y con una falta alarmante de intenciones concretas.
Se hace pesada, casi interminable sobretodo cuando nos convencemos de que la película es mala y por mucho que se divida en capítulos, todos son igualmente tediosos. ‘Cuatro vidas’ es una decepción, que por su reparto y su propuesta daba augurios de ofrecer algo mucho mejor, algo que mereciese la pena. Jieho Lee ha dirigido y escrito una película antipática, aburrida y hasta pretenciosa. Desaconsejable.
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‘Cuatro vidas’, catacrash
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