El teatro musical tiene sus misterios: productos ocasionales se convirtieron en clásicos y otros pensados para trascender se hundieron y se olvidaron. Es peregrino predecir qué sucederá con este arriesgado estreno inspirado en la copla tradicional, aderezado con otras composiciones señeras de la canción española posterior. Este viaje musical, en una buena y esmerada selección de José Limón, va del maestro Quiroga a Sabina y Serrat. Enamorados anónimos tiene sobre el papel un equipo soberbio, desde la dinámica coreógrafa Blanca Li a Limón, un rey Midas, hasta unos guionistas de lujo con Daniel Sánchez Arévalo a la cabeza.