Primer concierto de Russian Red, esa promesa musical, en una ciudad con una terrible población universitaria como Salamanca, presentando su álbum debut I love your glasses. Era la tercera vez (en menos de un año, de hecho) que veía a Lourdes en directo, por lo que omitiré en esta crónica las habituales referencias a su gran voz, a su condición de lolita del pop-folk-indie estatal y demás, para centrarme en cosas nuevas que he visto.
En esta ocasión he podido ver a Lourdes acompañada de su banda; en la anterior ocasión fue en su tour acústico en solitario por Galicia, y en Madrid antes de sacar su disco era con banda, por lo que pude comparar. Y ciertamente, veo a una banda donde antes veía a simples músicos de acompañamiento de una bonita voz.
El concierto fue en el Auditorio de Fonseca, un pequeño lugar para unas 450 personas sentadas. Organizado por la Universidad de Salamanca y con entrada gratuita, ya se preveía lo que iba a ser y lo que finalmente terminó siendo. Una avalancha con una buena cola desde una hora antes, porque ciertamente Russian Red empieza ya a sonarle a la gente.
Por ejemplo, ahora tocan con una batería, que aunque sea para hacer en algún tema acompañamientos con el bombo o con los platos mientras tocan otra cosa, se agradece al añadir un plus de complejidad y de textura a la sensual voz de Lourdes. De hecho, ella ya se anima con la eléctrica incluso tocando algún ritmo interesante.
Recuerdo ahora el repertorio del concierto de hace casi un año en las Fiestas Demoscópicas de Madrid, y ciertamente han avanzado muchísimo. Ahora tocan otras versiones como el I’m Sorry que puedes ver en el vídeo que acompaña la entrada o canciones inéditas como Fantasía, a la que rezo para que esté en el segundo de disco, me parece un avance en un sonido muy interesante, con una genial melodía.

Por lo demás, cayeron prácticamente todos los temas de I Love your glasses. Me pareció especialmente curioso la actitud de la gente en ciertos temas, señal de lo que comento, que los chicos empiezan a salir del anonimato. Por ejemplo en Nice Thick Feathers fue curioso oir un runrun: la del anuncio, la del anuncio!, ¿esta no es la de los helados? señal de que a veces vale más un anuncio que cien conciertos.
Destacar también dos temas, Cigarettes y They Don’t Believe, como las canciones que más reconoció la gente, a la postre quizá las canciones más destacadas para el gran público de este disco, las canciones con las que la ha conocido. Ciertamente, estos chicos empiezan a despegar, no para nosotros (será por nuestra insistencia con la preciosidad de Lourdes), sino para el gran público.
Foto | Flickr
Vídeo | Youtube
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